Cinco txakolís y un beso en los pasos de peatones de Madrid

Divina, pero muy divina, es la comedia… ¡y el txakolí! Esto último no lo dijo Dante Alighieri pero seguramente lo pensaría. Su obra es uno de los primeros pasos hacia el antropocentrismo: pues eso vamos a hacer. Copa en mano damos un paseo por el Salón del Txakolí que viene a seducir a Madrid –una osadía- y lo consigue, pero se topa en cada esquina con la divina comedia madrileña y los versos de cada paso de peatones que nos llenan de buen rollo y de subidón. Poemas, esquinas, txacolís y besos:

cinco txacolis madrid1.- Que la Ciudad Sea contigo (Cristina Bergoglio). Y que el respeto y la tradición se mantengan y que a la vez los jóvenes madrileños alboroten a los abuelos con alegría y medida… Y así empezamos brindando todos por Madrid y el Txakolí. Éste es de larga tradición de una familia de agricultores de Lezama, pero ahora llevado con alma joven. Del centro del valle al centro de la ciudad. Un vino frutal y algo balsámico, con la duración perfecta en sabor y frescor en la boca. Y que el txakolí sea con todos.

Magalarte 2018 (Magalarte Lezama Txakolina) D.O. Bizkaiko Txakolina –  Hondarribi zuri, hondarribi belza, riesling – Precio Aproximado 6 €

cinco txacolís madrid2.- Decir lo justo fue siempre quedarse corto (Jordi Doce). Los parcos en palabras son grandes en obras, vamos los más grandes, ¡lo dicen los de Bilbao! Este lo hacen sencillo, al estilo clásico, pero vaya, es un txakolí que dice mucho, muchísimo. El más natural, sin exagerar que viene de una reserva de la Biosfera de Urdaibai: limón, piña miel, y mucho verde. Un parque de txakolí en medio de la ciudad, donde poder expresarlo todo sin pasarse de largo.

Aguirrebeko 2018 (Bodega Berroja) D.O. Bizkaiko Txakolina –  Hondarribi zuri, riesling, folle blanch – Precio Aproximado 7 €

cinco txacolís madrid3.– Me quiere, no me hiere. Me hiere, no me quiere (Blon). Canción de cantautor con su guitarra triste caminando por la ciudad, melancólico, que cuando pone sus cuerdas a vibrar levanta pasiones. Llenar la ciudad de música en cada esquina y en cada cruce y regalar melodías para besos. Un txakolí de autor que hace lo mismo: Agustín Olozabalaga en una edición especial. Brillante, intenso y cremoso: entra dulce en la boca y envuelve. Este txakolí nos quiere.

TX16 (Bodegas Talleri) D.O. Bizkaiko Txakolina –  Hondarribi zuri – Precio Aproximado 7 €

cinco txacolís madrid4.- Las gacelas permanecen preciosas pese al asedio constante de los leones (Oscar Espirita). Los leones del Bilbao, las gacelas madrileñas, y el chin chin de chatos madrileños llenos de txakolí. Son versos libres que aparecen juntos. Como la libertad de este vino que cada añada sigue una estela diferente, sin normas. Complejidad, sabores muy largos, frutas, minerales… la suavidad de la gacela y la potencia del león.

Artizar 2012 (Bodegas Itsasmendi) D.O. Bizkaiko Txakolina –  Hondarribi zuri – Precio Aproximado 36 €

cinco txacolís madrid5.- No quiero ningún gramo que no sea de tu cuerpo, (Rulo). Y llenarnos de inspiración, de pasión y de ganas de engordar de salud, de vida, de naturaleza, de frescura y de color. Piel con piel y poco a poco, gramo a gramo y grano a grano hasta hacer este vino rojo tan intenso, tan lleno de fruta negra. Trae a la ciudad frutos del bosque, juventud e ímpetu. Manantial con mucho cuerpo.

Txakoli Tinto 2018 (Txabarri) D.O. Bizkaiko Txakolina –  Hondarribi beltza – Precio Aproximado 9 €

cinco txacolís madridSomos diferentes versos de la misma poesía (Jorge Ferradás González). La poesía que reúne uno de los mejores productos del País Vasco con el bullicio de los Madriles. Y más que versos, son besos. Besos largos. Pero, como este vino, sólo se dan en determinadas ocasiones, momentos muy especiales, inolvidables. Pura esencia de Vizcaya, en poesía de paseos, brindis y besos.

Arima 2014 vendimia tardía (Gorka Izagirre) D.O. Bizkaiko Txakolina –  Hondarribi zerratia – Precio Aproximado 17 €

El vino del Nuevo Bilbao, que era industria, asfalto y metal, resulta tener poesía; y como en una divina comedia, los altos hornos son ahora alta gastronomía. Los elaboradores que hoy triunfan, sembraron hace más de veinte años sus cepas, su pasión y su ilusión en los terruños que hoy dan estos vinos con un corazón verde renovado. Definitivamente los txacolís, llenos de divina inspiración y divina seducción, dictaron al pensador y poeta florentino que escribió: El vino siembra poesía en los corazones (Dante Alighieri).

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